Reflexiones sobre el Entrenamiento Epigenético
Por Dr. Adrián Kertesz, (C) 3-2008
Me refiero al entrenamiento epigenético. Qué es?
Es la consecuencia de comprender los Desafíos del Centauro, consecuencia a su vez de comprender la estructura y sentido subyacente en ella del Modelo Epigenético.
El Entrenamiento Epigenético (EnEpg) tiene como propósito hacernos congruentes entre nuestros valores y conducta, o mejor dicho, en cómo manifestamos nuestro mundo particular, cómo lo hacemos devenir.
Como tal es una empresa titánica. Hacernos dueños de nosotros mismos. No quiere decir lograr un control omnipotente, más producto de la fantasía o de deseos de poder, que de un sano anhelo por la excelencia y amor al prójimo.
Ser capaces de vivir la vida “que es para uno”. O como diría Frank Sinatra, “a mi manera”.
Responder con nuestros actos a nuestros valores más preciados.
Esto requiere mucho más que hermosas palabras y nobles intenciones. Las emociones motivan, sí, pero tienden a desaparecer. Nunca pueden sostener un cambio por sí solas. hace falta un conjunto inquebrantable de valores, o como Gurdjieff (místico de la primera mitad del siglo XX) decía, “un centro permanente de gravedad”.
Este centro de gravedad gira en torno a lo que llamamos Desafíos del centauro. Estos conducen a un trabajo en pos de la excelencia personal. Pero más aun hacia forjar lo que llamamos “Entornos de relaciones de Alto Valor Humano”.
En otro lugar seguiremos desarrollando los conceptos que sostienen la importancia del Entrenamiento. Ahora sólo describiré sus características.
Propósito: devenir agentes efectivos en generar entornos de Alto valor Humano. Esto unifica la dicotomía ser poderoso-excelente / ser dadivoso-altruísta. Primero yo o primero los demás?
Para ser capaz de generar entornos para relaciones de alto valor (RAV) debo ser capaz de “ser yo mismo de alto valor”. Sin embargo, entrenarse con el objeto principal de ser más efciente, excelente, mejor, inevitablemente refuerza nociones egoístas. Nuestro mejor recurso, corre el riesgo de devenir nuestro peor enemigo. o sea, el poder conlleva responsabilidad.
Como un padre que se “descentra” en pos de sus hijos. el entrenando se “descentra” de su importancia personal en pos de saber generar un entorno en el cual lo mejor de los demás tenga cabida.
No hay desafío más difícil ni más reconfortante que generar entornos de alto valor.
Por eso es el propósito fundamental del Entrenamiento Epigenético.
Es interesante notar como los valores se relacionan. Lo Moral y lo estético se toca. En otras palabras, lo Bueno, lo Verdadero y lo Bello, son facetas de lo Mismo.
Ya Ken Wilber describe eso con su Gran Tres de su Psicología Integral.
Volviendo a las características del EnEpg, consta de 4 Areas
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Unificacion mente/cuerpo
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Autoconocimiento
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Interpersonal
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Aplicación
Unificación mente/cuerpo: el conocimiento corporal a partir de cierto momento en la vida, es imprescindible. Entender lo que mi cuerpo, mis emociones y mi mente requieren. Entonces puedo empezar a comprenderlos como lo que son: vehículos de la conciencia.
Autoconocimiento: Kenjiro Yoshigasaki (Ki Aikido Internacionale, discipulo de Koichi Tohei) explica la necesidad de conocer los conceptos detrás de nuestras acciones. Solo entonces tiene sentido pensar en terminos de bueno/malo. Nuestras acciones delatan el concepto subyacente. Tohei (creador del Ki Aikido, discípulo de O´Sensei Ueshiba, creador del Aikido) decía “si quieres ir al Sur, ver al Sur. eso es correcto (para tí). Si quieres ir al Sur, no vayas al Norte, eso sería incorrecto”
Interpersonal: una vñeta de la Biblia ilustra un concepto central de esta área. Los Apóstoles estaban discutiendo cual era el más grande entre todos. Al oírlos Jesus les dijo: el más grande es el que le lava los pies a los demás, el más humilde”. Nuestra guía no es el líder poderoso… y narcisista. Más bien el ser integrado, capaz de ejercer un liderazgo natural, integrado; sin esfuerzo, o wu-wei como dirían los chinos. Invita a la postura ganar/ganar, en vez de la competitividad. Buscando el bienestar general, sin embargo alcanza resultados extraordinarios. El aliento más que la coercíon, el ejemplo más que la obligación, la pasión más que el temor, el trabajo racional y la pulcritud más que el ímpetu descontrolado y desordenado; el trabajo del “nosotros”, más que el brillo del “yo”.
Aplicación: “en la cancha se ven los pingos”; “lleva tu paz al mercado”. Todas las otras áreas cobran pleno sentido… para uno mismo, SOLAMENTE cuando se las “prueba en batalla”. “Mejor que prometer es realizar, mejor que decir, hacer” decía Juan Domingo Perón. El entrenando epigenético es, ante todo, un hacedor. Los hacedores se equivocan; pero hacen. Los pensadores no se equivocan… porque sólo piensan. La acción impulsiva se templa en el crisol de la experiencia.
En cuanto al modo concreto, el entrenamiento se divide en:
Entrenamiento Incipiente: solamente requiere participación semanal constante. Para aquellos que desean sostener la practica, pero no quieren profundizar más.
Entrenamiento (propiamente dicho) Epigenetico. Deviene en la formación integral como Coach Epigenetico. Además de todo lo implícito en el Incipiente, requiere participación de actividades programadas y especiales. A partir del primer año, ya el entrenando comienza a coordinar su propio grupo (que es inicialmente un grupo de entrenamiento incipiente). Al fin de cuentas, la manifestación concreta y consecuente del entrenamiento es la de sostener entornos de relaciones de alto valor. Un grupo de Entrenamiento es totalmente congruente con un entorno de relaciones de alto valor. No puede no serlo. Y una persona que se ha consagrado, debido a su propia comprensión, al entrenamiento, estaría incompleto si no coordina un grupo de entrenamiento él o ella mismos.
De este modo, un entrenando deviene generador de entornos de alto valor, permite que otras personas conozcan, participen y encuentren los medios para ellas también devenir consecuentes con ellas mismas y ser agentes de promoción de entornos de alto valor.